El almacenamiento ideal para el vino

Hay un gran número de muebles y soportes para almacenar el vino, y cada uno tiene un diseño y unas características diferentes. Algunos vienen en un estuche de madera, como los que se pueden encontrar en estuchescairo.com, y otros en cajas de cartón. Entonces, ¿cuál es la forma óptima de almacenar el vino?

Aunque la mayoría de las personas consumimos el vino dentro de las 24 horas siguientes tras su compra, son muchos los que tienen varias botellas de vino en casa para abrir en un corto-medio plazo, o incluso para hacerlo varios años después.

El almacenamiento ideal para el vino

Al guardar el vino, la estética del almacenaje no es lo que más importa. Hay otros factores mucho más importantes a considerar, como la temperatura, la luz y la humedad.

Cuanto más tiempo se almacena el vino, más importantes se vuelven estos factores. Unas malas condiciones de almacenamiento pueden afectar negativamente a un vino.

En el caso de que el vino sólo esté almacenado durante unas semanas, el factor más importante es evitar la luz solar directa. Si un vino es expuesto a la luz solar directa, durante cualquier período de tiempo, se deteriora. El color de la botella también tiene un impacto. Los estudios demuestran que las botellas de vidrio de color claro son las que mayor riesgo tienen. Por lo tanto, evita mostrar tus preciosas botellas en una repisa iluminada.

La temperatura también es un factor clave. El vino debe permanecer a una temperatura constante y moderada de alrededor de 10- 15,5º C. Si están almacenados en un espacio con una temperatura no regulada, trata de no guardarlos en una habitación que esté por encima de los 25º C. Si no tienes otra opción, trata de encontrar una esquina fresca y oscura, como la parte trasera de un armario, lejos de fuentes de calor.

A los vinos no les gustan los picos de calor repentinos, o los cambios repentinos de temperatura, y prefieren una temperatura constante y moderada.

Si un vino se expone a un ambiente muy cálido, evoluciona demasiado rápido, la fruta se desvanece y su sabor se enrancia. Por lo tanto, la cocina es probablemente la peor estancia en la que almacenar el vino debido a sus fluctuaciones de temperatura.

El frío tampoco es ideal. Por lo tanto, hay que tener cuidado de almacenar el vino en un cobertizo fuera de la casa, especialmente durante los meses fríos del invierno, cuando las temperaturas pueden ser muy bajas, ya que el vino se puede congelar, los tapones pueden expandirse y saltar o incluso las botellas se pueden agrietar.

La humedad es el tercer factor importante a considerar, especialmente para los vinos con corcho natural. En un ambiente muy seco, el corcho puede secarse y permitir que el oxígeno entre y dañe el vino. Es por eso que se recomienda almacenar las botellas de vino horizontalmente, o hacia abajo en un ángulo, de modo que el corcho se mantenga húmedo.

Almacenar un vino en condiciones ideales, es realmente importante si compras vinos caros, que necesitan un tiempo para evolucionar antes de beberlo. Si no tienes el almacenamiento ideal, vale la pena considerar invertir en algún tipo de almacenaje con temperatura controlada.